029: No existe el resentimiento justificado

029: NO EXISTE EL RESENTIMIENTO JUSTIFICADO.

En este artículo del blog quiero comentar una máxima espiritual que dice: “No existe el resentimiento justificado”.

Un día, haciendo la caminata diaria de la gratitud, me encontré a un matrimonio de turistas belgas de 70 años. Al parecer les habían robado la cartera que llevaba el señor en su riñonera, la cual contenía 300 euros y una tarjeta de crédito. Ella lloraba amargamente como si fuera el fin del mundo, expresando mucha rabia y dolor. Cancelaron la tarjeta y les acompañé hasta la policia a poner la denuncia. La mujer pasaba del llanto a la rabia. Era muy difícil  calmarla. Llegó un momento donde incluso me planteé dejar de ayudarles. Les invite a tomar algo en mi casa y cuando llegamos percibió que yo hacía meditación. Me enseñó una tarjeta de un centro su centro de meditación. Le comenté que entonces todo el evento se podía ver como una prueba para ver su reacción. Obviamente la mujer no había pasado la prueba. Su resentimiento por lo sucedido les hizo castigarse aún más: Inicialmente iban a estar 15 días de vacaciones pero decidieron cancelar su viaje y volver a Bélgica. Había muchas formas posibles de reaccionar ante esta pérdida, pero su reacción fue una muestra de lo que llevaba ella por dentro.

Una vez ocurrido el hecho, mantener el resentimiento solo nos perjudica a nosotros. ¿Y cuál es el daño de mantenerlo en nuestras vidas?

Te hace más débil porque te quita energía. El rencor necesita mucha energía, muchos pensamientos y mucha obsesión. No te deja mirar al futuro, te deja enganchado en la interpretación del pasado.
 
– Alimenta la venganza. La persona con resentimiento quiere revancha. Quiere igualar las cosas con el otro. Quiere sacar su ira y hacer que el otro se entere de lo que es bueno. Quiere hacerle pagar por el daño real o imaginario causado. Nada logra con eso.
 
– Te hace más daño que la ofensa original. Volviendo al caso de estos turistas, ellos perdieron 300 euros. Pero la incapacidad de perdonarse por la pérdida, les hizo tomar decisiones peores aún. Se fastidiaron el día y las vacaciones.
 
– Te cierra puertas. En este mismo caso, estuve a punto de dejar de ayudarles por la actitud de la señora. Era un suceso desafortunado, pero nunca para tener esa reacción desmesurada. Todo tenía arreglo. En realidad no era para tanto.
– Alimenta el programa de tu ego. El resentimiento mantiene el programa del ego que nos hace ser víctimas, seres desamparados, no responsables…
 
¿Y porqué no existe el resentimiento justificado?
 
La justificación es la manera de racionalizar el hecho para sentirnos víctimas, desamparados, sin poder, etc. Pero hay que darse cuenta de lo siguiente:
 
– No necesitas poner a nadie en su sitio porque la vida tarde o temprano se equilibra por sí misma.
 
– Muchas veces el resentimiento es una expresión de nuestro miedo y furia interna no expresada. Si hay resentimiento es que existe una emoción negativa a trabajar y transformar. Quizás la otra persona ni siquiera ha querido atacarte. Es tu interpretación la que lo ve como un ataque.

– El resentimiento ocurre por tomarse las cosas de forma personal. El trabajo espiritual significa ver las  cosas como si fueras un testigo imparcial objetivo.

– Dejar la satisfacción de la venganza es la manera de desarrollarse espiritualmente. No porque sea lo que hay que hacer, sino como consecuencia de tu fortaleza. El que no necesita vengarse es el que ha vencido, es el que es fuerte. Recuerda que cualquier experiencia se puede transcender.
Espero que te haya gustado el artículo, y si es así puedes dejar un comentario abajo o compartirlo con tus amigos.

 

Aquí puedes comprar el e-book: 7 días, 7 meditaciones, pensado para ayudarte en tu desarrollo y fortalecimiento emocional. La primera meditación está pensada para que escuches a tu cuerpo.

COMPRA AQUÍ EL E-BOOK

 
 
 

Deja tu comentario